El balneario de La Puda, es un ejemplo paradigmático de la arquitectura termal del siglo XIX, que actualmente está en estado de abandono por sus sucesivas inundaciones. Su construcción se inició en 1870, para aprovechar las aguas sulfurosas que brotaban del río Llobregat.

Hoy, el balneario se presenta como un espacio de gran valor patrimonial, donde la naturaleza y el deterioro han transformado sus estructuras en una galería de arte efímero. Las paredes decoradas con grafitis, la luz que se filtra a través de las ventanas rotas y la vegetación que se entrelaza con la arquitectura ofrecen una visión única de la interacción entre el hombre, el tiempo y el entorno.

Esta serie fotográfica busca capturar la atmósfera melancólica y el valor histórico del espacio, invitando al espectador a reflexionar sobre el paso del tiempo y la fragilidad humana frente a la naturaleza.

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